25/09/2026
El contexto de la lucha y las falencias presentes.
María Corina es, sin duda, uno de los personajes históricos contemporáneos de mayor relevancia actual. Tiene un peso moral, simbólico y de liderazgo ganado y construido que no se puede ocultar, y mucho menos desmeritar. Es una persona que ha sorteado grandes adversidades y, palmo a palmo, ha construido un movimiento con una visión muy compatible con los principios originales de Venezuela, los cuales son Republicanismo, Libertad y Justicia.
Su figura es, a mi parecer, muy importante por su capacidad de movilización y aglutinación de masas. Su visión a largo plazo es plenamente institucional y, según mis cortos contactos con su entorno, entiendo que ella quiere un país que rescate nuestros principios originarios y fundacionales de la Primera (1ra) República. Quiere un país moderno, próspero y con un sistema institucional sólido y perdurable en el tiempo.
Pero hay un detalle:
Sus ideas son muy profundas, al igual que las del movimiento 1811 de Provincias Unidas de Venezuela, pero esas ideas aún no han descendido aguas abajo hasta las bases. Los seguidores y las bases ciudadanas que hacen funcionar el aparato político de María Corina no han canalizado todavía estas ideas, el trasfondo y el contexto de la lucha por Venezuela. Se observa que, en su mayoría, solo quieren un proceso electoral, lo cual es extremadamente necesario, pero no es la razón de fondo. Eso es solo parte de; pero no el todo.
Buscan también retornar a la Venezuela bipartidista y populista Pre-chavismo, cosa que resulta absurda, ya que ese mismo período fue el que sembró, con sus malas decisiones sociopolíticas, las condiciones para la llegada del chavismo. La razón de fondo va mucho más allá.
Consiste en ir al origen de la venezolanidad, la cual se inicia en 1810 y se configura institucional y filosóficamente en 1811. Es rescatar las ideas de los padres fundadores de nuestra existencia como nación y como país, y construir los mecanismos, capacidades, formas y masa crítica necesaria para crear las condiciones para un nuevo marco constitucional-fundacional y refundar la República, NO hacer simplemente un cambio de gobierno mediante una elección, ya que eso sería caer nuevamente en la misma realidad electorera de siempre:
Pañitos de agua tibia cuando lo que se necesita es un cambio estructural COMPLETO.
Es por ello que se necesita iniciar un proceso constituyente, y aunque suene un poco incómodo, dar nacimiento a una Sexta (6ta) República, rescatando todos los valores y principios de la génesis de nuestra historia. La lucha es existencial-fundacional.
Las bases aún no han comprendido eso, no lo han asimilado y tampoco se ha transmitido efectivamente esas ideas y objetivo aguas abajo hacia la base de la pirámide. Allí está, a mi juicio, una de las falencias de María Corina y de su equipo. Cuando eso se haga, las cosas empezarán a cambiar radicalmente de forma favorable.
No tengo ninguna duda de que María Corina sí está en frecuencia con el contexto de la lucha.
Enmanuel M.