Interpretación del Acta de Independencia
El Acta de la Declaración de Independencia de Venezuela debe leerse a la luz de la profunda crisis política que sacudió al mundo hispano a comienzos del siglo XIX. La invasión napoleónica a la España Europea, Las abdicaciones de Bayona, ocurridas entre el 5 y el 6 de mayo de 1808, y el posterior cautiverio de Fernando VII en Francia, desde 1808 hasta 1813, provocaron una profunda crisis de legitimidad en la monarquía española. Ante la ausencia del Rey y la imposición de José Bonaparte por Napoleón, los pueblos de la España peninsular y la España americana comenzaron a reclamar; que la soberanía retornaba al pueblo (posterior ciudadano), mientras no existiera una autoridad legítima reconocida.
El contexto anterior a la independencia se exponía una realidad en la que Venezuela No era un virreinato como Nueva Granada, Perú o Nueva España (México), era una simple Provincia imperial convertida en Capitanía General, básicamente un cuartel gigante, un apostadero naval de la flota española en América, y un puerto de comercio, era una tierra sin mucho orden ni ley, reinaba la anarquía y estaban permitida cosas y tratos a personas que no estaba permitido en otras partes del imperio, existía una pirámide social basada en castas y razas muy compleja de Mantuanos, blancos Criollos, , Pardos, mestizos, Indios y esclavos, y a los Criollos no se les permitía gobernar a pesar de poseer tierra y riquezas.
El documento no presenta la independencia como un acto precipitado de rebeldía, es la consecuencia de una larga cadena de agravios, desórdenes y negaciones políticas. Venezuela había reconocido inicialmente los derechos de Fernando VII y procurado conservar la unidad de la nación española por medio de la Junta de los derechos de Fernando VII mientras existiera alguna esperanza de restauración legítima. Sin embargo, los gobiernos peninsulares que surgieron durante la crisis desconocieron las demandas americanas, impusieron una representación desigual en las cortes, bloquearon a las provincias, promovieron divisiones internas y trataron como insurrección lo que en la España Europea se había justificado como defensa de la soberanía de la gran nación, o sea una junta provisional de gobierno.
Así, el Acta expone ante el mundo las razones jurídicas, políticas y morales que llevaron a las Provincias Unidas de Venezuela a romper sus vínculos Políticos con la Corona española. Su declaración final afirma que Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita, Barcelona, Mérida y Trujillo nacen desde ese momento como Estados libres, soberanos e independientes, con plena autoridad para darse gobierno propio, hacer la guerra y la paz, formar alianzas y ocupar entre las naciones el lugar que les corresponde por derecho, dignidad y voluntad de sus pueblos.
El contexto del momento en el que se redacta y firma el Acta de independencia de las Provincias Unidas de Venezuela de 1811 existe una gran crisis en la monarquía española causada por la invasión de Napoleón a la península Ibérica. Cuando se hace mención a Bayona, se refiere explícitamente a las abdicaciones de 1808, cuando Carlos IV y Fernando VII terminaron cediendo sus derechos de gobernar el Imperio español a Napoleón, y este a su vez colocó a su hermano José Bonaparte en el trono español.
Para los españoles americanos, eso era un punto de inflexión enorme; si el Rey legítimo no gobierna, y si la corona fue entregada sin el consentimiento de los pueblos tanto de la Península como de América, ¿a quién se obedece? Por eso el Acta dice que Venezuela “recobró” sus derechos de gobierno desde el 19 de abril de 1810, cuando se instala la junta de los derechos de Fernado VII, la lógica implícita es: al faltar la autoridad legítima, la soberanía vuelve a los pueblos.
Cuando se hace mención a las jornadas del Escorial y de Aranjuez, el Acta está recordando los conflictos internos de la propia monarquía borbónica antes de Bayona, El Rey de España era Carlos IV, pero en marzo de 1808 ocurrió el Motín de Aranjuez, una revuelta política contra Manuel Godoy, favorito de Carlos IV. Como consecuencia de esa crisis, Carlos IV abdicó en favor de su hijo, Fernando VII, el 19 de marzo de 1808. Es decir, el propio centro del poder español estaba en proceso de descomposición antes de la invasión napoleónica, por eso se dice. No fue América quien rompió el orden, el orden ya estaba roto desde la península.
Cuando se refiere al duque de Berg, habla de Joaquín Murat, cuñado de Napoleón y jefe militar francés Napoleónico en España. Es por ello que cuando el Acta menciona “las órdenes del lugarteniente duque de Berg a la América”, está señalando un punto humillante desde la perspectiva venezolana como Capitanía General, Se pretendía que América obedeciera órdenes emanadas de una autoridad derivada de la ocupación Napoleónica. Eso reforzaba la idea de que el vínculo político tradicional había quedado contaminado por la fuerza extranjera.
Es de hacer notar que el Acta no empieza atacando directamente los tres (3) siglos de dominación peninsular española, aunque los menciona. De hecho, dice que “corre un velo” sobre esos agravios (en pocas palabras, no se tomaran en cuenta). No parte con resentimiento histórico, se apoya en hechos jurídicos recientes del momento “auténticos y notorios”. Es decir, aunque la Península hubiera gobernado tres (3) siglos, el argumento decisivo es que la nación española se disolvió políticamente por la crisis de 1808-1810, y América quedó acéfala.
También hay una crítica muy fuerte a la representación americana en las Cortes españolas Peninsulares. Cuando el Acta habla de una “tarifa mezquina y diminuta”, se refiere a que América, siendo territorialmente enorme y con gran población, recibía una representación política pírrica discriminada y condicionada en las cortes europeas. Por eso dice que era absurdo que un continente inmenso dependiera de “un ángulo peninsular del continente europeo”. Esa frase esta literalmente denunciando una desproporción geopolítica.
La parte sobre Fernando VII es muy delicada y compleja para el contexto histórico del momento. Venezuela inicialmente había actuado en nombre de Fernando, como ocurrió el 19 de abril de 1810, preservando los derechos de la Corona. Pero posteriormente se desmonta la fidelidad a la Corona cuando dice; en esencia nosotros conservamos sus derechos generosamente, pero los Borbones abandonaron su deber, entregaron la nación, y luego Fernando quedó moral y políticamente comprometido con Napoleón. Por eso el juramento a Fernando era condicional y no absoluto. Si el Rey no podía o no quería cumplir su función legítima, el pueblo quedaba libre. No se puede seguir siendo parte de un cuerpo político que obedece a un Rey que no es capaz de defender sus propios derechos como gobernante.
Cuando el texto habla de los “intrusos gobiernos” de España, apunta a las juntas, regencias y autoridades peninsulares que afirmaban representar a toda la monarquía durante la ausencia del Rey. Oportunistas que, aprovechando un vacío de poder, se autodenominaron gobernantes de la Península y de América. En este contexto, el reproche es que esos gobiernos oportunistas usaron el nombre de Fernando VII para mantener el control sobre América, mientras prometían libertad, igualdad y fraternidad. Hicieron uso de una máscara para conservar el monopolio político y comercial.
El Acta menciona el bloqueo, la hostilidad, los agentes enviados desde la Península para dividir a los venezolanos en la Capitanía General, además del levantamiento de calumnias en Europa. Había iniciado una guerra política. Venezuela se presenta como moderada al principio de la crisis, pero la situación la empujaba a la independencia por la agresión de los gobiernos Peninsulares. Venezuela fue paciente, hubo reclamos, se le negó la justicia, por lo tanto, a estas alturas no había más opción que la independencia.
Se establece amigos a los españoles europeos unidos por “sangre, lengua y religión”. que acepten la independencia venezolana, es por ello que el Acta no plantea una guerra racial ni cultural contra toda la hispanidad, como los caudillos posteriores hicieron ver y creer a las generaciones posteriores, se plantea una ruptura política con la dominación peninsular. En otras palabras, el enemigo no es necesariamente el español como persona, sino la autoridad que pretende someter a Venezuela, y por eso la célebre frase “en guerra enemigos, y en paz amigos, hermanos y compatriotas”.
Finalmente se afirma que las Provincias Unidas son “Estados libres, soberanos e independientes”, absueltos de toda sumisión de la Corona de España, y con poder para darse gobierno a sí mismas, declarar la guerra, hacer la paz, formar alianzas y tratados. Eso es la entrada de Venezuela al sistema internacional como sujeto soberano.
El cierre establece “nuestras vidas, nuestras fortunas y el sagrado de nuestro honor nacional”, allí es una fórmula de compromiso extremo, ya que se está empeñando el destino político y personal de los declarantes. Para 1811 significaba exponerse a confiscación, persecución, ejecución o ruina sí la causa fracasaba, el compromiso con esta decisión era total.
Enmanuel M.
Para ver la transcripción del Acta de Independencia de Venezuela puede ir al siguiente enlace:
https://provinciasunidasvenezuela.org/wp-content/uploads/puv-documentos/04-archivo-historico/11-acta-independencia-1811-transcripcion.pdf
https://www.academia.edu/166165008/Transcripci%C3%B3n_del_Acta_Original_de_independencia_de_Venezuela_de_1811